‘X-Men: Apocalipsis’: De lo peor en la saga mutante
Hay un momento en X-Men: Apocalipsis en el que ciertos personajes, después de ver El regreso del Jedi en cines, discuten sobre cuál es la mejor Star Wars de entre las dos primeras entregas y la reflexión propuesta por uno de ellos es que, como sea, las terceras partes siempre serán las peores.
Considerando que Apocalipsis es la tercera película desde la renovación y replanteamiento iniciados por X-Men: Primera generación y continuados en X-Men: Días del futuro pasado, la sentencia rompe la cuarta pared, una suerte de disculpa del estudio, guionista y director por haber entregado un producto tan errático e involuntariamente irrisorio que deshace y sepulta lo alcanzado por sus dos predecesoras.
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En el antiguo Egipto En Sabah Nur (Oscar Isaac), el mutante original, es traicionado por sus súbditos durante una ceremonia en la que transmite su consciencia y poderes a otro cuerpo. A pesar de la batalla y destrucción desatadas a su alrededor, el proceso concluye de manera exitosa y el misterioso ser queda sepultado en las ruinas de su pirámide.
En 1983 En Sabah Nur despierta y, decepcionado del curso de la historia, decide aniquilar a la raza humana para liberar al mundo de todos sus males. Poniendo diferencias a un lado, Charles Xavier (James McAvoy) y Raven/ Mystique (Jennifer Lawrence) ensamblan y lideran un equipo de jóvenes mutantes para hacer frente a la amenaza y ponerle fin.
X-Men: Apocalipsis es indicador de que el director Bryan Singer ya no puede aportar más a la franquicia. Quien fuera el responsable de la revolución del cine de superhéroes por la original X-Men (2000), aquí demuestra no solo un automatismo desconcertante, sino también una posición alejada del ímpetu propositivo visto sobre todo en Primera generación (dirigida por el talentoso Matthew Vaughn).
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Es increíble que a 16 años de iniciada la saga Singer recete una película que, por introducir nuevamente personajes ya conocidos dentro del mythos fílmico, se obstaculice a sí misma la fluidez del argumento, no obstante que el motor narrativo descansa en uno de los villanos más peligrosos de todo Marvel Comics.