¿LAVADO DE DINERO EN CABORCA?. ¡MIRA, MIRA, MIRA!
Otra vez, como siempre con mucho ánimo, frente a mi negro teclado, Anaconda se dispone a cumplir con su responsabilidad de llevar la verdad a los Anacondistas que cada semana esperan con ansia esta tan leída y bien comentada columneja.
Con este pinche calorón, poco o nada es lo que se antoja darle a mis respetables Anacondistas, pero sin querer algunas veces, la vida sigue su camino. Una semana más que se va con sus muertitos, sus accidentados, familias guardando luto, las vacaciones de los estudiantes a todo lo que dan con sus desenfrenos y poco más, los burócratas esperando con ansia que llegue el viernes 12 de Julio para tirar todo a la chingada y salir corriendo al disfrute de las anheladas vacaciones de verano. Los socorristas de Cruz Roja “escupiendo por el colmillo” con el patronato que estrenan donde pulula la gente de “caché” y lo que antes faltaba ahora sobra. Claro que también el diario vivir de los que habitamos este hermoso desierto que con permanencia nos moldea para enfrentar la vida extrema que se da acá. El zapatero echándole martillazos a sus zapatos, el sicario bien atento en su puesto porque si no le ganan el alón y ya no la platica, el bombero al cuartel para alistar la manguera, el auténtico maestro a su pizarrón (aunque algunos a su “pizarrín”), el político a su campaña sin que sean los tiempos, y Anaconda a echarle ganas a su negro teclado para cumplir con la humilde responsabilidad aceptada de llevar a cada Anacondista esa verdad con el dulce sabor a sal que solo esta columna sabe darle.
¡Oye, pinche Anaconda, se me hace que utilizas mucho espacio en compartirnos tus babosadas. Yo creo que este horrendo calor te sacó de onda y te pusiste a hacer un buen análisis de los últimos acontecimientos generalizados de Caborca, o de “esta gran ciudad”, como le decía el Hernán Méndez a Caborca!. No cabe duda que cada pinche loco tiene su tema, así como la cabra tira al monte, el mariguano pa’l norte, y así sucesivamente. Vale más que nos digas algo de algo Anaconda, antes de que enloquezca Yo también.
A que intolerante Anacondista, cada día te enredas un poco más en vez de ponerte a darle gracias a Dios porque no tienes automóvil ya que este pasado sábado nuestro gobierno nos acaba de dar un chingadazo más con once centavos de aumento en las gasolinas y el diesel. Como dicen allá en mi rancho la chamacada cuando se pelean entre ellos por algo que ni les va ni les viene, “Te guste o no te guste, te cuadre o no te cuadre, pagas la gasolina o vas y chingas a tu máuser”. Ojalá y que Tú querido Anacondista no vivas esa pena de ser propietario de un auto, porque de lo contrario te encuadrarás dentro de los consumidores del irrecuperable líquido.
Lo cierto es cada vez que nos pegan un garrotazo de esta magnitud, nos inventan un cuento chino de esos que nos dicen que la Secretaría de Haciendo y Crédito Público es la que está haciendo el esfuerzo para darnos un subsidio a todos los que consumimos diesel y gasolina, de tal forma que ahora salió a informarnos que nos “va echar la mano” con más de cincuenta mil millones de pesos en lo que resta del año, o sea que si Pitágoras no se equivoca, en vez de andar haciendo estas pendejadas el gobierno, mejor que nos de el dinero a todos los mexicanos y si somos 120 millones de cabrones entonces nos tocarán unos quinientos millones de pesos a cada quien, aproximadamente, poquito menos, y así hasta nos alcanza para algo de más calidad y podemos echarle a nuestros carritos un poco de “plutonio” de ese presunto combustible que usan los cohetes que antes iban a la luna y que ahora van muchísimo más lejos. Bueno, esas son las cuentas que saca este humilde Anaconda, quizá me pude haber equivocado en algunos millones, pero de que nos tocarían un chorro de millones a cada mexicano y a cada mexicana, no queda la menor duda.
¡Ah!, y el año pasado nos hubiera ido de maravillas si hubieran aplicado la sugerencia de un servidor, pues han de saber que el subsidio en este rubro en el 2012, rebasó los doscientos veintidós mil millones pesos, por lo que nos hubieran tocado poco menos de los dos mil millones per cápita. ¿Voy bien o me devuelvo?, dijera mi amigo “El Plomeño”.
Y ya que estamos hablando de chapuzas y otros demonios, que les parece si le damos una entradita al asunto ese del “lavado de dinero” que tanto auge tiene en mi querido México, donde esto lo ha propiciado “el entorno político y económico” que priva en este país, según lo dio a conocer por ahí una seria empresa llamada Stratfor, originaria de USA y que realiza investigaciones de inteligencia en todo el mundo, o sea que es una empresa chingona, no cualquier empresita bizcocha.
El asunto es que ya los legisladores mexicanos han aprobado una nueva Ley o una Reforma a las ya existentes, misma que entrará en vigor el próximo año 2014, más o menos pudiera ser en el mes de marzo, y con este rollo se pretende que el delito del lavado de dinero ya no se cometa en México, o al menos se reduzca. Permítaseme un sonoro Ja, ja, ja, je, je, je, ji, ji, ji, jo, jo, jo, ju, ju, ju.
Esta sonora carcajada, es sencillamente porque un estudio arrojó que para que la reforma de esta ley pueda ser concretada en la realidad, se requiere una estricta aplicación, así como una vigilancia bien cabrona de las empresas financieras que existen en el país; pero eso es precisamente lo que tienen en boga este delito, la falta de “estricta aplicación de la Ley” y la falta de “vigilancia bien cabrona por parte de las instituciones financieras”, o sea que nos seguiremos haciendo pendejitos unos con otros, tanto los beneficiados directamente como los de forma indirecta, pero seguirán siendo “sapitos del mismo charquito” unos y otros.
De que es un súper negocio del dinero, claro que lo es, porque tan solo en México se “lavan” alrededor de unos cuarenta mil millones de dólares al año, según las empresas dedicadas a estas investigaciones, y eso ya es algo bastante significativo en el mundo financiero mexicano. O si no me lo creen, entonces pregúntenselo a cualquier dueño de casa de cambio, donde pueden encontrar las explicaciones más sencillas y claras al asunto. Aunque la verdad es que existen miles de formas de “lavar dinero”, unas para iniciados en el campo, otras de ingeniería financiera para mentes brillantes y cantidades envidiables, así que bien se pueden disfrazar en embarques múltiples, envíos inexistentes, esto en el lavado de dinero basado en la actividad del comercio, pero siempre ha estado el método más elemental y práctico que es el depósito bancario. Estas dos bases son las más usadas, puesto que el lavado de dinero ha crecido a la par que el comercio mundial.
Así pues, pudiéramos acabarnos hojas y más hojas con este tema, pero mejor lo dejamos para más delante. Nos vemos la próxima edición si Mi Poder Superior me lo permite.