ANACONDA Y LOS YAQUIS
LA TRIBU YAQUI SI ES DUEÑA DEL AGUA DE LA PRESA EL NOVILLO.
Antes de iniciar una “Anaconda” más, en el inigualable “nadir” que cada tarde nos regala este hermoso desierto, sentí de pronto el deseo de echar una caminadita por las polvorientas y muy jodidas calles de mi Heroica ciudad. Que bien les caería una reparadita, pensé. Pero no de esas que hace “El Nacho García” con su empresa chapucera de la Premaco. ¡No!, de esas no, porque por ello están tan jodidos los pavimentos; más bien un trabajo de otra constructora que le meta un poco de ganitas al asunto para tener algo que agradecer a alguien.
Pero bien. Les decía, amables Anacondistas que gracias al pinche calorón que hacía este pasado fin de semana por la tarde, mientras caminaba, vino a mi mente la inolvidable sensación que tuve hace un par de años en el mes de Julio, cuando Mi Poder Superior me premió con el chance de pasear por la Avenida Coliseo en la histórica ciudad de Roma, donde, a decir verdad, mientras la andaba llegué a sentirme profundamente miserable mientras miraba el hermoso entorno que enloquece a cualquiera.
Hoy no estoy tan lejos, y deambulando tomo la decisión de entrar a un changarrito para comprarme una cajetilla de cigarros y a ver si es posible hacerme de dos paletitas “Corona”, que por cierto me encantan, aunque Usted no lo crea amable Anacondista. De esas paletonas de chocolate que vienen envueltas en papel de aluminio muy llamativo.
Una vez realizado el operativo cigarros y paletas de chocolate, enfilo mis pasos hacia las modernas, funcionales y ahora muy elegantes oficinas de Gastélum Editores del Callejón California 69 Oeste entre las avenidas “N” y “M” para darle una buena “cachoreadita” a mi negro teclado y concretar el tema que ya se empieza a escabullir de mi mente. Seguro estoy que ha de ser algo muy interesante y por eso se quiere borrar al no decidirlo con carácter.
Bien tranquilón, agarro un pasito de jonronero, continuo mi camino acompañado por un respetuoso silencio, característico del tiempo de calor en mi querida Perla del Desierto; sin embargo, al dar vuelta en una esquina escucho un ruido que agrada a mis oídos; era el viento que soplaba entre los poquitos árboles rozando mis canas, devolviendo el ánimo a este humilde Anaconda para llegar a la oficina y cumplirle a mi único y caro Anacondista que con ansia espera cada semana esta insulsa columneja. Aún faltaba buen trecho para llegar a mi escritorio de cedro y darle inicio al ritual de la escritura, por lo que encendí un cigarrillo y desnudé la primera paleta “Corona” para finalizar el camino.
“¡Ahora si te saliste, pinche Anaconda lactante!. Con esa introducción me sacas todo de onda, casi voy a dar hasta el nirvana. Y todo nada más por leerte cada semana. Ni pedo Anaconda, a ver si al menos equilibras mi ira con un buen tema esta semana”.
Con tus regaños remueves mi memoria y vienen a la mente las palabras que me decía con tristeza Mamá Grande, cuando me miraba llegar bien borrachento, “¡Ay M’hijito!, nunca vas a cambiar”. Y lo mismo te digo intolerante Anacondista, cada columna te me pones al pedo, estás en desacuerdo con este humilde Anaconda y pones más reglas que el juego del “conquián”. Pero en fin, los Anacondistas siempre tendrán la razón, y cuando no la tengan entrará de inmediato en vigor la cláusula 14 que a la letra dice: “Los Anacondistas, bajo cualquier circunstancia, siempre tendrán la razón”. Así que le entramos de lleno al tema y nos vamos hasta Cajeme a echar una platicadita con los aguerridos Yaquis, esa etnia que tiene reconocimiento mundial y de un servidor también, pues han demostrado tener los huevos suficientes y sobrados para no dejarse someter por ningún gobierno, ya que es la única etnia en el mundo que se rige verdaderamente por sus usos y costumbres, reconoce a su gobierno tradicional y no anda con bizcochadas ante el embate de las autoridades, es decir, se muere en la raya, y por eso ya le están dando su apoyo las etnias de diferentes puntos del globo, como Europa, Sudamérica, Centroamérica, y un chingal de partes del mundo que se dejaron venir hasta Cajeme y Vícam, y ahí están a su lado apoyándolos con todo para que no les quiten su agua.
“A ver, a ver, Anaconda, como está ese pedo del agua de la presa El Novillo, de esa agua que se andan peleando el Gobernador Padrés para llevársela a Hermosillo y los Yaquis de Obregón a no dejarse?”.
Pues miren, mis únicos y caros Anacondistas, hasta donde tenemos informes, de muy buena fuente por cierto, es que se emitió una sentencia a favor de la raza de la tribu Yaqui en un juicio de amparo número 461/2011, donde una autoridad les dice que la justicia de la Unión ampara y protege a todos los yaquis de la etnia o tribu sobre este asunto del agua, y entonces se detuvo todo el circo que traía el Gobernador del Estado Guillermo Padrés Elías con su magna obra “Acueducto Independencia”, pero como el Gober siempre ha actuado como si de verdad lo fuera, pues en reiteradas ocasiones se ha pasado la ley por el arco del triunfo, nos comentaban, y esta vez también lo hizo, y continuó con los trabajos del acueducto para supuestamente “darle agua a los hermosillenses porque en la capital no hay agua para tomar”.
Posteriormente, hace unos cuantos días, las autoridades le volvieron a dar otro jodazo al gobernador al ratificar o confirmar la sentencia que ya les habían dado en su favor a los yaquis, porque de que el agua de esa presa es de los yaquis, definitivamente que si porque es sabido por todos que la mitad del caudal del Río Yaqui es solo de ellos ese 50%, única y sencillamente porque el Presidente de la República Don Lázaro Cárdenas, tuvo a bien emitir un decreto para darles el agua, un 30 de Septiembre de 1940, y que por cierto se publicó exactamente un mes después, por lo que no hay duda que a los yaquis les pertenece todo el derecho de hacer lo que están haciendo, tal y como nos informaron de esa buenísima fuente.
Lo cierto es que las cosas están poniéndose al rojo vivo cada día que pasa y de un momento a otro puede estallar la violencia, y quizá por eso el Gobernador y los miembros de la Tribu Yaqui anden buscando echar una platicada pero todavía no se ha podido concretar el acercamiento porque mientras Los Yaquis condicionan su platicada con los motores apagados, o con las bombas apagadas, en tanto el Gober quiere con las bombas andando y sin reglas, por lo que no se mira cerca la posibilidad de una charla. A lo mejor si ponen de intermediario a “Pepito de los chistes”, entonces si se pudiera lograr algo. Hasta el cierre de esta edición no había nada, tan solo “el tiro cantado” del Secretario de Seguridad Ernesto Munro Palacio que le dijo a Cajeme o la primera autoridad de ese municipio, que si se ponían al pedo los de Cajeme contra los de Obregón les iba a ir de la chingada porque los de Hermosillo son muchos más, poco más del doble y por cada jodazo que les den los de Obregón a Hermosillo, les iban a tocar casi tres. No cabe duda que nuestros funcionarios están enloqueciendo y perdiendo el sano juicio, si es que alguna vez lo han tenido, porque eso de andarle cantando “un tiro” a un municipio en nombre de otro, pues definitivamente algo anda mal, o mejor dicho muy mal. Nos vemos la próxima edición si Mi Poder Superior me lo permite.