Anaconda y Asegura Jorge Luis

ASEGURA JORGE LUIS MORENO QUE SU SUEGRO DON ERNESTO MONREAL YA LE “ARREGLÓ” TODO EN HERMOSILLO PARA QUE SEA PRESIDENTE DEL PRI-CABORCA.
Por: José Ramón Gastélum Rocha
En este reciente pasado bello dominguito, queridos Anacondistas, salió a la luz esta columneja desde el tristemente célebre “negro teclado” (que no es lo mismo que “teclado negro”), a las primeras horas del agradable amanecer, cuando apenas el sol amenazaba con salir, ya que hay temas que lo sacan a uno de entre las sabanas (de seda por supuesto) y lo ponen a reflexionar acerca de cómo pueden haber protagonistas que nos obligan a escribir pendejadas, ya que los periodistas reflejamos aquello que miramos, escuchamos, o de plano lo denunciado por alguien con extremo valor y cultura para hacerlo.
Ahora les voy a compartir a los y las Anacondistas que tienen a bien malgastar estúpidamente su tiempo cada semana en estas líneas, que el acto de descubrir y evidenciar aquellos “cerebros corruptos”, puede consecuentemente poner en evidencia a cualquier instituto político, organización, protagonista, incluso al mismo Gobierno, y es cuando uno como periodista le sigue adelante para ver la posibilidad de lograr uno que otro interesante cambio en la sociedad y a veces en la vida política de mi querida, hermosa y por siempre Heroica Caborca.
Para ello, solo hay que dar con la verdad y plasmarla. Aunque en este difícil oficio del periodismo hay muy pocos que se arriesgan, la gran mayoría trata “la verdad” como si fuera una enfermedad contagiosa, sin importar que “la verdad” constituya la exigencia más indispensable del alma.
Me queda demasiado claro que en este desierto hay excelentes periodistas, de los que ansían publicar únicamente la verdad, pero son muy realistas y tienen los pies sobre la tierra.
Por si no lo sabías, Anacondista, cuando el miedo te atenaza, absolutamente todo el mundo se transforma y cualquier árbol, poste de la luz o tambo de la basura te parece un sicario; los miras por todos lados, en la sopa, en la tasa del baño, en el asiento del carro, el escritorio, la compu, en cualquier detalle.
“¡Me tienes echo un pendejo, pinche anaconda!, todavía no le encuentro las patas ni la cabeza a todo el rollo que te aventaste al inicio. La neta que no me imagino esta vez pa’ donde vas arrancar, o a quien le pegarás un entre de esos en los que no quisiera estar ni en la gayola. Pero veamos y échale pimienta pa’ que desquites el tiempo que te leo”.
Vaya, vaya, vaya, me cuesta trabajo creerte intolerante Anacondista, que aun no encuentres la punta de la madeja, pero la verdad, nada es más útil que una duda a tiempo. Como esa que tiene este humilde Anaconda respecto al ”Napoleoncito” del Jorge Luis Moreno, que asegura tener sanas intenciones para con el priísmo caborquense y estar dispuesto a dar todo de si y algo de su fiel escudero “El Rorro” Quiroz, para llevar al PRI de nueva cuenta a la oficina más refrigerada de Caborca en la calle Obregón y Avenida Quiroz y Mora en el dos mil quince, en caso de que los tricolores le depositen su confianza y le permitan ser el Presidente del Comité Municipal del partidazo en este girón del desierto, mi querida, hermosa, polvorienta, sucia, bailarina, cantante y greñuda, pero por siempre Heroica Perla del Desierto.
Para ver si era posible disipar algo de la duda, hicimos un pequeño, pero muy pequeño recorrido entre los señorones, señores y batos que toman decisiones al interior del tricolor, nos encontramos con algunas cosas feas, pero muy feas que dificultarían al “Napolencito” a concretar sus aviesos planes, que desde luego les explico. Pero antes permítanme decirles, amables Anacondistas, que para aventarme este tiro me tuve que llevar un hábito de lana cruda (aunque haga mucho calor todavía), el acetre del agua bendita y un estuche con los óleos sacramentales, primeras armas en la guerra contra el demonio. Por aquello de las termopilas, decía mi Papá Grande.
Bueno pues, querido Anacondista, lo primero que deducimos de las respuestas a nuestros entrevistados, priístas todos, podemos decir que nos encontramos o más bien nos preguntamos ¿Adonde puede llegar nuestro personaje si es un auténtico narcisista incapaz de administrar sus emociones?. “Le hace olitas la cuacha en la garganta”, aseguraron varios.
Te puedo comentar algo adicional al respecto, Anacondista, derivado de las entrevistas: “En una persona del vulgo, o sea del montón pues, las desventajas físicas congénitas son un problema menor en el seno de una familia, no representan gran cosa. Pero cuando se pretende ser presidente, cabeza principal de un partido político, diputado, regidor, o lo que sea, es cuando las malformaciones, también del carácter, se magnifican hasta adquirir dimensiones dramáticas, sobre todo, cuando al derramarse los males domésticos, se causan daños municipales, regionales, estatales, nacionales, etcétera. En este caso de alguien que quiere agarrar las riendas de un importante partido político como lo es el PRI, las taras físicas y las carencias afectivas las pagaría la militancia. Nos viene a la mente una segunda pregunta, ¿Cómo comunicarse con quien se siente titular de la verdad absoluta y pierde toda compostura cuando se le replica?.
Por otro cachete, este aspirante a dirigir los destinos del priísmo en este municipio, como nos comentaban varios priístas, se ha jactado con ellos de ser un hombre valeroso y no tenerle miedo a nada ni a nadie, por lo que ahora se le conoce como ”El Braguetero Valiente”, de lo que “..no tenemos duda de que es medio aventado el tipo, pues no tuvo temor de chingarse a la maquiladora donde trabajaba, donde ya hay gente que habla de un fraude millonario, o a lo mejor no tanto, pero si de una buena feria. Incluso supimos que hasta los tambos de la basura y los focos del edificio se quisieron llevar el Jorge Luis y El Rorro, pero los encargados del edificio no se los permitieron y se los alcanzaron a bajar del “picapón perrón” ese que trae los letreros de “Gilas de Caborca”, que hace un ruidajo por cierto”, explicaba un preocupado priísta.
También nos comentaban dos que tres de los priístas con quiénes tuvimos intercambio de palabras, que “..el Jorge Luis viene y nos dora la píldora que ya su suegro Don Ernesto Monreal, le arregló el asunto allá en Hermosillo, para que sea el Presidente del PRI, porque su suegro es muy amigo de Alfonso Elías, “El Vaquero” y ya todo está arreglado para que él sea..”, coincidían los priístas y a respuesta de pregunta expresa, nos dijeron, “a los demonios no hay que creerles, aunque digan la verdad”, expresaron.
La verdad es que cuesta trabajito creerlo, pues el líder del PRI en Sonora, Alfonso Elías, es una persona con una calidad y estatura moral envidiables, y nunca haría eso, pues si alguien conoce del respeto a los demás, es precisamente Alfonso Elías.
Lo cierto es que en este asunto del PRI-CABORCA, tal parece que se están disputando los mendigos la comida de los jueves ahí en el comedor del Padre “Wero”, porque al menos la fila es media larga y de aquí a cuando llegue el tiempo, o sea en marzo o abril del año que entra, entonces la cola llegará hasta sabe donde.
“¡Ay pinche Anaconda. Si te muerdes la lengua, seguro estoy que te envenenarías!. Porque con esa famosa charla entre priístas, definitivamente que la cosa está muy seria y todo aquel que quiera ser el dirigente del PRI-CABORCA, debería pensarlo más de dos veces”.
No te pongas así, intolerante Anacondista, porque en posteriores ediciones, si Dios quiere, irá desenrollándose la radiografía de todos y cada uno.
Ya para finalizar podemos resumir que nuestro “Napoleoncito”, quedó muy enfermo con los resultados de la elección pasada. Parece que se está cocinando a fuego lento en sus rencores, mismos que inculcó o está inculcando en su grupito, su equipito, sus escasos seguidores y los cultivó en sus entrañas, más que en su corazón.
Pero como decía Mamá Grande, cuando se ponía a preparar aquella sabrosísima salsa de molcajete a base de tomate y chile werito tatemados, sal gruesa y un poco de agua hervida, ¡Nada más!. Recuerdo me explicaba, “Mira M’hijito, si ya se está muy enfermo del alma, no hay demonio dentro de las entrañas que no pueda ser expulsado con una lavativa de agua bendita”. Que derroche de sapiencia la de Mamá Grande. ¡A poco no, mi Anacondista?. Nos vemos la próxima edición si Mi Poder Superior me lo permite.